En los años 80, Paredes rompió moldes con un mensaje directo y atrevido: "Súbete por las Paredes".
De la mano de Leif Garrett y su cancion inolvidable, la marca se convirtio en símbolo de juventud, estilo y rebeldía.
Una campaña que no solo vendió zapatillas, sino que marcó la memoria colectiva de toda una época.