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CAMINA COMO ERES
Calzado respetuoso y barefoot de Paredes pensado para el uso diario,
Con hormas anatómicas, materiales flexibles y una pisada más natural, sin cambios bruscos.
Calzado respetuoso y barefoot de Paredes pensado para el uso diario,
Con hormas anatómicas, materiales flexibles y una pisada más natural, sin cambios bruscos.


Te lo contamos
El calzado respetuoso y el calzado barefoot comparten la misma filosofía: respetar la forma natural del pie y permitir una pisada más libre y natural.
La diferencia está en el nivel de libertad y adaptación de la horma al calzado.
El calzado respetuoso está diseñado para el uso diario, con hormas anatómicas, materiales flexibles y una estructura equilibrada que aporta comodidad y protección sin cambios bruscos, pero a su vez cuidando la libertad del pie.
El calzado barefoot ofrece una experiencia más cercana a caminar descalzo, con suela muy flexible, sin drop y máxima libertad de movimiento, por lo que requiere una adaptación progresiva.
En Paredes ofrecemos distintos niveles de calzado respetuoso, incluido barefoot, para que elijas el que mejor se adapta a tu forma de caminar.
Sí. La forma de tu pie y tu tipo de pisada influyen en cómo se siente el calzado respetuoso o barefoot, especialmente durante el periodo de adaptación.
Según los especialistas, existen tres tipos de pisada principales:
Pisada equilibrada (neutra)
El peso se reparte de forma uniforme al caminar.
Suele adaptarse con mayor facilidad al calzado respetuoso y barefoot, ya que el pie trabaja de forma más natural.
Pisada hacia el interior (pronadora)
El apoyo se dirige más hacia la parte interna del pie.
En estos casos, el calzado respetuoso puede requerir una adaptación progresiva, prestando atención a las sensaciones y empezando por usos cortos.
Pisada hacia el exterior (supinadora)
El apoyo recae más en la parte externa del pie.
Puede necesitar especial atención al cambio de calzado, ya que el pie suele ser más rígido y la transición debe hacerse de forma gradual.
Conocer tu tipo de pisada no es para limitarte, sino para elegir mejor y permitir que tu cuerpo se adapte de forma natural. Si existen molestias persistentes, lo más recomendable es consultar con un especialista.
El calzado respetuoso y barefoot nace como una respuesta a esa realidad.
Es una forma de diseñar calzado que tiene en cuenta la anatomía real del pie, su movilidad y su función natural al caminar.
Se basa en hormas más anatómicas, mayor flexibilidad y estructuras que acompañan el movimiento del pie, sin renunciar a la protección ni al diseño necesarios para el día a día.
No se trata de ir descalzo.
Se trata de caminar de una forma más natural y más cómoda.

El calzado respetuoso y el calzado barefoot comparten la misma filosofía: respetar la forma natural del pie y permitir una pisada más libre y natural.
La diferencia está en el nivel de libertad y adaptación de la horma al calzado.
El calzado respetuoso está diseñado para el uso diario, con hormas anatómicas, materiales flexibles y una estructura equilibrada que aporta comodidad y protección sin cambios bruscos, pero a su vez cuidando la libertad del pie.
El calzado barefoot ofrece una experiencia más cercana a caminar descalzo, con suela muy flexible, sin drop y máxima libertad de movimiento, por lo que requiere una adaptación progresiva.
En Paredes ofrecemos distintos niveles de calzado respetuoso, incluido barefoot, para que elijas el que mejor se adapta a tu forma de caminar.
Pasamos gran parte del día caminando, de pie o en movimiento.
Sin embargo, durante años hemos normalizado calzado que comprime los dedos, limita el movimiento del pie o fuerza una pisada que no siempre es natural.
El resultado suele ser una sensación de incomodidad, cansancio o falta de libertad al caminar, que asumimos como algo normal… Cuando no tiene por qué serlo.
El calzado respetuoso y barefoot nace como una respuesta a esa realidad.
Es una forma de diseñar calzado que tiene en cuenta la anatomía real del pie, su movilidad y su función natural al caminar.
Se basa en hormas más anatómicas, mayor flexibilidad y estructuras que acompañan el movimiento del pie, sin renunciar a la protección ni al diseño necesarios para el día a día.
No se trata de ir descalzo.
Se trata de caminar de una forma más natural y más cómoda.
El calzado respetuoso o barefoot podría considerarse uno de los calzados más cómodos del mercado. Sin embargo, conviene que primero sepas cómo elegirlo.
El calzado respetuoso o barefoot podría considerarse uno de los calzados más cómodos del mercado.
Sin embargo, conviene que primero sepas cómo elegirlo.
El calzado respetuoso o barefoot podría considerarse uno de los calzados más cómodos del mercado. Sin embargo, conviene que primero sepas cómo elegirlo.
El calzado respetuoso o barefoot podría considerarse uno de los calzados más cómodos del mercado.
Sin embargo, conviene que primero sepas cómo elegirlo.
Qué dicen los expertos sobre calzado respetuoso y barefoot


Cada pie es distinto y cada persona camina de una forma diferente. El calzado respetuoso y barefoot está pensado para quienes buscan una pisada más natural, pero no es una solución universal ni inmediata.
Algunas personas se adaptan desde el primer día; otras necesitan una transición progresiva, especialmente si nunca han usado este tipo de calzado. Por eso, en Paredes contamos con una variedad de modelos de calzado respetuoso y barefoot, para que puedas elegir el que mejor se adapta a ti, a tu experiencia previa y a tu forma de caminar.
Sí. La forma de tu pie y tu tipo de pisada influyen en cómo se siente el calzado respetuoso o barefoot, especialmente durante el periodo de adaptación.
Según los especialistas, existen tres tipos de pisada principales:
Pisada equilibrada (neutra)
El peso se reparte de forma uniforme al caminar.
Suele adaptarse con mayor facilidad al calzado respetuoso y barefoot, ya que el pie trabaja de forma más natural.
Pisada hacia el interior (pronadora)
El apoyo se dirige más hacia la parte interna del pie.
En estos casos, el calzado respetuoso puede requerir una adaptación progresiva, prestando atención a las sensaciones y empezando por usos cortos.
Pisada hacia el exterior (supinadora)
El apoyo recae más en la parte externa del pie.
Puede necesitar especial atención al cambio de calzado, ya que el pie suele ser más rígido y la transición debe hacerse de forma gradual.
Conocer tu tipo de pisada no es para limitarte, sino para elegir mejor y permitir que tu cuerpo se adapte de forma natural. Si existen molestias persistentes, lo más recomendable es consultar con un especialista.







